Este resultado del Grupo refleja la excelente evolución de los ingresos, la fortaleza de sus resultados operativos y la potencia de su modelo de negocio, centrado en una relación a largo plazo con el cliente. En el segundo trimestre estanco, el beneficio atribuido de BBVA alcanzó los 1.287 millones, un 3,8% más que en el primero, lo que demuestra la resistencia y capacidad del Grupo de generar resultados positivos y recurrentes, incluso durante la crisis.