Política y sólo política
Banif.- Tal y como leemos en el informe diario de Banif, Grecia aparece como catalizador casi exclusivo de los movimientos del mercado. Después del fracaso en las negociaciones entre las principales fuerzas políticas para la formación de un Gobierno tecnócrata, que diera continuidad a la agenda de ajustes y reformas exigida por la Troika, se abre la puerta a la convocatoria de nuevas elecciones, previstas para mediados de junio. En este contexto, pasaron a un segundo plano las declaraciones del Eurogrupo abogando por la permanencia de Grecia en la UEM, y el pago del vencimiento de un bono del Tesoro heleno no sujeto a canje que debía realizarse ayer (por importe de 400 millones de euros). El hecho de que, por un lado, los partidos con posiciones más extremas puedan salir reforzados de los nuevos comicios y, por otro, que las repercusiones que la inacción a nivel interno pueda tener sobre el calendario de desembolsos de ayuda oficial (el próximo tramo del rescate, por importe de 1.000 millones de euros) son factores suficientes para asignarle una mayor probabilidad de ocurrencia a escenarios extremos en Grecia. Y, como no podía ser de otra forma, el potencial desestabilizador que establece un escenario de estabilidad política como el actual ha vuelto a pesar sobre la formación de precios del grueso de variables financieras en euros.
La rebaja generalizada de calificación crediticia por parte de Moody´s a la banca italiana, incluidas Intesa Sanpaolo y Unicredit, constituyó un factor adicional de presión. Con la decisión de ayer, el grueso de entidades pasa a tener una calificación por esta agencia entre BBB- y BB-, por debajo del límite mínimo exigido por el BCE para aceptar papel bancario para el descuento. Alertamos de este foco de riesgo como hicimos en su momento para el sistema bancario español: decisiones en la misma dirección de otras agencias y/o una rebaja adicional del rating del Tesoro italiano (A3/BBB+/A) puede comprometer de forma significativa la capacidad de apelación al Eurosistema de la banca italiana.
En este contexto, y en ausencia de un catalizador que altere el balance de riesgos (el BCE, principalmente), existe recorrido para asistir en el más corto plazo a un repunte adicional en tipos de la curva Tesoro española de 30-50 pb en todos los plazos. Relajaciones adicionales de la curva alemana, sobre todo en el tramo largo ante una intensificación de la huida hacia la calidad, dejarían los diferenciales por encima de los 500 pb. La magnitud del movimiento estará condicionada por la situación en Grecia, pero también por los avances que se den en dos ámbitos nacionales clave: (i) el saneamiento del sistema bancario y el aumento de la transparencia del sector.
En este sentido, el ministro de Economía ha anticipado que la valoración de toda la cartera de activos encargada a dos expertos independientes podría estar finalizada en dos meses, y ha instado al BCE a que participe en este proceso de valoración para otorgarle una mayor legitimidad, (ii) el balance que se extraiga de los planes económico-financieros de reequilibrio que presenten las CCAA para el cumplimiento con los objetivos de déficit (pendientes del Consejo de Política Fiscal y Financiera del próximo jueves). Cataluña y Andalucía, las primeras en anunciar nuevas medidas de austeridad. La reducción de salarios públicos, la congelación del gasto en inversión o la subida del tramo autonómico del IRPF, son algunas de las iniciativas contempladas. ño de la economía germana, cuyo PIB avanzó un 0,5% t/t en el período, en buena medida debido al buen comportamiento del sector exterior, que logró compensar la debilidad de la rúbrica de inversión. Así, el dato de crecimiento germano es responsable de que la zona Euro evite la contracción económica.
Por lo que respecta a la economía francesa, se anotó un crecimiento plano en el 1T12, mientras que el PIB del 4T12 fue revisado una décima a la baja (hasta 0,1% t/t). En este sentido, hay que destacar el buen comportamiento de la demanda interna, donde tanto consumo privado como público, al contrario que en anteriores trimestres, contribuyeron positivamente al crecimiento, mientras que inversión y sector exterior tuvieron un comportamiento negativo.
Por último, destacar que la economía italiana se contrajo un 0,8% t/t, en línea con lo esperado. Aunque no conocemos el desglose (se publicará a mediados de junio), lo cierto es que esperamos cierta debilidad de la demanda doméstica, tanto por la parte del consumo como de la inversión. Por tanto, a pesar de un balance macro algo más positivo de lo esperado (fundamentalmente por Alemania), el principal catalizador del mercado en el corto plazo continuará siendo el riesgo político derivado de la situación griega.
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miércoles, 16 de mayo de 2012
jueves, 15 de septiembre de 2011
Banif: Informe Diario de Mercado, 15 Septiembre 2011
Al compás de Europa
Banif.- El flujo de noticias de la sesión de ayer sirvió para dar continuidad al rebote iniciado el martes en los mercados de renta variable, aunque en esta ocasión la recuperación se extendió a la totalidad de activos financieros, con protagonismo de las curvas soberanas (fuertes relajaciones de las curvas Tesoro de España e Italia, fundamentalmente) y de los diferenciales de deuda financiera. No obstante, la confirmación de la rebaja de calificación crediticia a Societe Generale y Credit Agricole. por parte de Moody´s contribuyó a suavizar la recuperación del sector bancario europeo en bolsa. En el plano institucional, las palabras del presidente de la Comisión Europea, anunciando que en breve se presentarán alternativas para la emisión de eurobonos, y la posibilidad de que los BRIC den apoyo a la zona Euro a través de la compra de deuda soberana fueron los principales catalizadores de la sesión.
Respecto a la posible intervención de los BRIC en los mercados de deuda pública europeos, hay que destacar que aunque todavía no se conoce su postura oficial (la cumbre del G-20 se celebrará los próximos 24-25 de septiembre), la noticia es bienvenida teniendo en cuenta que este grupo de países controla fondos soberanos con activos valorados en más de 1 billón de dólares y que se encuentran, además, en una fase de fuerte acumulación de reservas: sólo en China, el volumen de reservas internacionales supera desde marzo los 3 billones de dólares. Los incentivos a una eventual compra de bonos de países del euro que atraviesen dificultades financieras más que justifican la predisposición de las principales potencias emergentes a contribuir en la estabilización de los mercados financieros de Europa. Y es que, aunque con cada vez menor importancia relativa, la zona Euro se configura como uno de los principales mercados de exportación de estas economías (más del 40% de las exportaciones totales de Rusia y en torno al 20% del resto de BRIC), lo que podría tener implicaciones en términos de crecimiento si la inestabilidad en los mercados financieros de la región se acaba trasladando a la actividad real. Además, podría suponer un incentivo para reducir la volatilidad en sus flujos de capital, ante un escenario de extrema aversión al riesgo en economías desarrolladas. En este contexto, pensamos que las probabilidades de intervención de los BRIC en los mercados de deuda son elevadas, aunque el impacto podría no pasar de ser testimonial. Y es que más allá de la capacidad de compra de estos emergentes, el perfil de inversión de sus fondos soberanos es mayoritariamente defensivo y orientado a la toma de posiciones de largo plazo. Por tanto, es probable, que en el caso de realizarse, el objeto de estas compras fueran los bonos de países “seguros” del núcleo como Alemania o Francia.
Tal y como se podía prever a tenor de la sequía reciente de emisiones de deuda bancaria, las entidades españolas en agosto han vuelto a incrementar su apelación a la liquidez del Eurosistema. Lo han hecho en casi 18.000 millones de euros, elevando el total a los 70.000. Similar comportamiento el de Italia: en los dos últimos meses ha duplicado su apelación; ahora, en casi 85.000 millones de euros. El hecho de que el incremento en la cifra total solicitada se haya distribuido de forma equitativa por plazos, y no se hayan observado tensiones significativas en la operativa repo durante el mes de agosto, son factores que permiten suavizar la interpretación negativa del aumento de la apelación al BCE. En cualquier caso, si no se
produce una pronta apertura de los mercados mayoristas, es previsible no sólo que continúe el aumento de la apelación al BCE, sino que además asistamos a un nuevo tensionamiento de las condiciones de concesión de crédito, con implicaciones sobre la dinámica de recuperación. Además, hay que destacar que la utilización de la facilidad temporal de suministro de liquidez en dólares del BCE fue en la última semana, de 575 millones de euros. Una “punta” de peticiones que no habíamos visto desde mediados de agosto y que confirma la reaparición de dificultades para obtener financiación en dólares por parte de algunas entidades europeas.
En el plano estrictamente macro, las ventas minoristas del mes de EEUU en agosto se mantuvieron planas, mientras que el dato de julio fue revisado a la baja dos décimas (hasta 0,3% m/m). Aunque el dato fue peor de lo esperado (el consenso del mercado esperaba un incremento del 0,2% m/m). Estos registros son consistentes con un incremento del consumo del 2%, en términos trimestrales anualizados.
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viernes, 15 de julio de 2011
Banif: Informe Diario de Mercado, 15 Julio 2011
Un paso adelante y otro hacia atrás
Banif.-Los mercados de deuda pública continúan marcando el ritmo del resto de variables financieras. El outlook negativo a la deuda de EEUU por parte de Moody’s, la calificación de CCC sobre la deuda griega por parte de Ficth o las subastas de papel italiano ayer actuaron de catalizadores suficientes para mantener la tensión sobre los diferenciales soberanos. Así, las referencias a 2 años de las curvas Tesoro de Irlanda y Grecia repuntaron más de 100 pb en TIR hasta situarse en el 19% y 28%, respectivamente. Este deterioro de la deuda más periférica volvió a encontrar réplica en las curvas de Italia y España, debido a la subastas de bonos del Tesoro italiano, a pesar de las buenas cifras de recurso a la liquidez del Eurosistema por parte del sector bancario español que corrigieron en junio de forma inesperada hasta los 47.000 millones de euros.
Y es que ayer el Tesoro italiano colocó cerca de 5.000 millones de euros en referencias a 5 y 15 años, a un coste medio del 4,9% la primera y del 5,9% la segunda. Una actividad en el mercado primario que tuvo reflejo en las curvas, con el 2 años situándose por encima del 4% (+3 pb) y el 10 años en niveles del 5,6% (+9 pb). Subida de rentabilidades en una curva italiana que sigue estrechando diferenciales frente a la española (2 años en 3,8%; 10 años en 5,83%). En las curvas núcleo, se produjeron divergencias en el comportamiento de las referencias alemana y estadounidense, con relajaciones en TIR de las primeras frente a ligeras tensiones (+3 pb) a lo largo de toda la curva soberana EEUU. Las negociaciones sobre la ampliación del límite de deuda en EEUU, que atendiendo a episodios anteriores parece poco probable que tenga un desenlace negativo, y el outlook negativo de Moody´s a su AAA, están provocando la ampliación la prima de riesgo dentro del universo core entre Alemania y EEUU.
Dentro de las variables financieras alemanas, destacamos las divergencias entre el CDS a 5 años (sube el coste de protección) y las rentabilidades de su deuda al mismo plazo (relajaciones). Este último mercado, el contado, está recogiendo la “huida a la calidad” que se ha desatado en las últimas semanas, mientras que la subida en el coste del CDS sobre Alemania apunta a un fondo de mercado que, en última instancia, parece decantarse por una solución en clave de mayor integración en la zona Euro, con transferencias de recursos desde núcleo a periferia. Por tanto, sigue siendo totalmente necesario una agenda política más proactiva a nivel europeo. En te sentido, parece que no habrá reunión del Eurogrupo en el día de hoy, ante la negativa Alemana de reunirse. En el resto de áreas de mercado, estabilidad en el cruce EUR/USD, que vuelve a cotizar en el rango 1,40-1,42, y caídas en renta variable que no alcanzan el punto porcentual.
En su comparencia ante el Senado, Bernanke moderó algo el tono de su discurso (comparado con el día anterior) respecto a la aplicación de un nuevo programa de expansión cuantitativa. Y es que, según el presidente de la Reserva Federal, “la autoridad monetaria no está preparada en este momento para poner en marcha estímulos adicionales”. Tal como comentábamos ayer, Bernanke reiteró que existe cierta incertidumbre en la economía a corto plazo, aunque estas dificultades tienen un carácter transitorio. Por tanto, respecto a la posibilidad de que se produzca un nuevo programa de expansión cuantitativa (QE3), pensamos que la clave continúa estando en la evolución del empleo. En este sentido, dado que buena parte de los factores que han provocado la reciente ralentización de la actividad son transitorios, nos parece difícil contemplar la puesta en marcha de un nuevo QE. Nos obstante, a tenor del discurso de ayer, la puerta ya no está completamente cerrada.
Los resultados de las pruebas de resistencia de la banca europea (hoy a las 18h) podrían reorientar el foco de atención desde los mercados de deuda pública a las cotizaciones del sector bancario.
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Banif.-Los mercados de deuda pública continúan marcando el ritmo del resto de variables financieras. El outlook negativo a la deuda de EEUU por parte de Moody’s, la calificación de CCC sobre la deuda griega por parte de Ficth o las subastas de papel italiano ayer actuaron de catalizadores suficientes para mantener la tensión sobre los diferenciales soberanos. Así, las referencias a 2 años de las curvas Tesoro de Irlanda y Grecia repuntaron más de 100 pb en TIR hasta situarse en el 19% y 28%, respectivamente. Este deterioro de la deuda más periférica volvió a encontrar réplica en las curvas de Italia y España, debido a la subastas de bonos del Tesoro italiano, a pesar de las buenas cifras de recurso a la liquidez del Eurosistema por parte del sector bancario español que corrigieron en junio de forma inesperada hasta los 47.000 millones de euros.
Y es que ayer el Tesoro italiano colocó cerca de 5.000 millones de euros en referencias a 5 y 15 años, a un coste medio del 4,9% la primera y del 5,9% la segunda. Una actividad en el mercado primario que tuvo reflejo en las curvas, con el 2 años situándose por encima del 4% (+3 pb) y el 10 años en niveles del 5,6% (+9 pb). Subida de rentabilidades en una curva italiana que sigue estrechando diferenciales frente a la española (2 años en 3,8%; 10 años en 5,83%). En las curvas núcleo, se produjeron divergencias en el comportamiento de las referencias alemana y estadounidense, con relajaciones en TIR de las primeras frente a ligeras tensiones (+3 pb) a lo largo de toda la curva soberana EEUU. Las negociaciones sobre la ampliación del límite de deuda en EEUU, que atendiendo a episodios anteriores parece poco probable que tenga un desenlace negativo, y el outlook negativo de Moody´s a su AAA, están provocando la ampliación la prima de riesgo dentro del universo core entre Alemania y EEUU.
Dentro de las variables financieras alemanas, destacamos las divergencias entre el CDS a 5 años (sube el coste de protección) y las rentabilidades de su deuda al mismo plazo (relajaciones). Este último mercado, el contado, está recogiendo la “huida a la calidad” que se ha desatado en las últimas semanas, mientras que la subida en el coste del CDS sobre Alemania apunta a un fondo de mercado que, en última instancia, parece decantarse por una solución en clave de mayor integración en la zona Euro, con transferencias de recursos desde núcleo a periferia. Por tanto, sigue siendo totalmente necesario una agenda política más proactiva a nivel europeo. En te sentido, parece que no habrá reunión del Eurogrupo en el día de hoy, ante la negativa Alemana de reunirse. En el resto de áreas de mercado, estabilidad en el cruce EUR/USD, que vuelve a cotizar en el rango 1,40-1,42, y caídas en renta variable que no alcanzan el punto porcentual.
En su comparencia ante el Senado, Bernanke moderó algo el tono de su discurso (comparado con el día anterior) respecto a la aplicación de un nuevo programa de expansión cuantitativa. Y es que, según el presidente de la Reserva Federal, “la autoridad monetaria no está preparada en este momento para poner en marcha estímulos adicionales”. Tal como comentábamos ayer, Bernanke reiteró que existe cierta incertidumbre en la economía a corto plazo, aunque estas dificultades tienen un carácter transitorio. Por tanto, respecto a la posibilidad de que se produzca un nuevo programa de expansión cuantitativa (QE3), pensamos que la clave continúa estando en la evolución del empleo. En este sentido, dado que buena parte de los factores que han provocado la reciente ralentización de la actividad son transitorios, nos parece difícil contemplar la puesta en marcha de un nuevo QE. Nos obstante, a tenor del discurso de ayer, la puerta ya no está completamente cerrada.
Los resultados de las pruebas de resistencia de la banca europea (hoy a las 18h) podrían reorientar el foco de atención desde los mercados de deuda pública a las cotizaciones del sector bancario.
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jueves, 7 de julio de 2011
Banif: Informe Diario de Mercado, 07 Julio 2011
Esperando a las autoridades monetarias
Tras las implicaciones del plan de participación del sector privado sobre el rating de Grecia y la rebaja de la calificación crediticia de Portugal hasta Ba2, ayer Moody’s publicó un informe donde señala que 26 de los 91 bancos sometidos a las pruebas de estrés podrían suspender. Hay que destacar que en su informe Moody’s no tiene en cuenta las inyecciones de fondos públicos en las entidades (como el FROB), algunos tipos de provisiones o la utilización de algunos instrumentos como los convertibles a la hora de calcular los fondos propios de las entidades. Por tanto, nos parece muy precipitado adelantarnos a la publicación del informe definitivo por parte de las autoridades europeas, que tendrá lugar la semana que viene, probablemente el día 13 de julio. En este contexto, el comportamiento de los activos de riesgo no fue nada boyante durante la jornada de ayer. En renta variable, los índices bursátiles europeos fueron arrastrados por el sector financiero, castigado por el informe de Moody’s. En renta fija, volvió a producirse una ampliación de diferenciales soberanos entre núcleo y periferia, de especial intensidad en la curva portuguesa (+300 pb en el tramo a 2 años). Por último, en el mercado cambiario, el euro se depreció más de 1% frente al dólar, hasta alcanzar niveles de 1,43.
Esta semana están saliendo a relucir las dos caras de Europa. Por un lado, a pesar de la aprobación en el Parlamento Griego de las medidas de ajuste, los distintos informes de las agencias de rating de los últimos días han servido para recordar a los mercados que todavía existe un elevado grado de incertidumbre respecto a la problemática soberana en la zona Euro. Por el otro, tenemos la previsible subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo en la jornada de hoy (25 pb hasta el 1,5%), en una reunión donde los riesgos están sesgados a que el tono del discurso de Trichet pudiera ser algo más tensionador de lo esperado. En cualquier caso, no esperamos un gran impacto de la reunión de la autoridad monetaria europea sobre el conjunto de activos financieros, puesto que en la mayoría de los mercados ya está puesto en precio la subida de hoy, a menos que el BCE emita una clara señal de que la política monetaria de la zona Euro vaya a continuar tensionándose en el corto plazo. De hecho, en el caso de que Trichet no se pronuncie respecto a las perspectivas monetarias de los próximos meses, podríamos ver como se diluyen los soportes a corto plazo para la divisa europea. Respecto a la reunión del Banco de Inglaterra, no esperamos cambios en su política monetaria (tipos de interés estables en el 0,5%) ni en su programa de compra de activos (200.000 millones de libras). Y es que la debilidad en la confianza y la demanda domestica junto con las perspectivas de una ligera desaceleración de la demanda global en el corto plazo van a estar contrarrestadas por las elevadas perspectivas de inflación del Reino Unido (con previsiones de que alcance su techo en niveles ligeramente superiores al 5% en la segunda mitad de año), lo que va a provocar que la política monetaria continúe en la inercia actual hasta por lo menos principios de 2012.
En el plano estrictamente macro, la confianza empresarial del sector servicios de junio en EEUU sorprendió ligeramente a la baja, alcanzando cotas de 53,3 (desde 54,6). Este descenso vino de la mano de los subíndices de nuevos pedidos (desde 56,8 hasta 53,6) y entregas (desde 54.0 hasta 52.0). Por el contrario, los componentes de actividad empresarial y empleo obtuvieron buenos registros (53,4 y 54,1, respectivamente). Por tanto, al margen del dato general, leyendo entre líneas se pueden apreciar signos positivos en este registro. En particular, destaca la resistencia del componente de empleo, lo que sugiere que las compañías no aprecian que la reciente desaceleración tenga visos de persistir en el tiempo. Así, las perspectivas para el tercer trimestre del año, una vez conocidos los registros de confianza empresarial de manufacturas y servicios, parecen más halagüeñas
- A pesar de la incertidumbre introducida a lo largo de los últimos días en los frentes soberano y financiero, las reuniones de política monetaria (BCE y BoE) marcarán el ritmo de la sesión.
- Los últimos datos de confianza empresarial en EEUU auguran un 3T11 más boyante en términos de actividad.
Tras las implicaciones del plan de participación del sector privado sobre el rating de Grecia y la rebaja de la calificación crediticia de Portugal hasta Ba2, ayer Moody’s publicó un informe donde señala que 26 de los 91 bancos sometidos a las pruebas de estrés podrían suspender. Hay que destacar que en su informe Moody’s no tiene en cuenta las inyecciones de fondos públicos en las entidades (como el FROB), algunos tipos de provisiones o la utilización de algunos instrumentos como los convertibles a la hora de calcular los fondos propios de las entidades. Por tanto, nos parece muy precipitado adelantarnos a la publicación del informe definitivo por parte de las autoridades europeas, que tendrá lugar la semana que viene, probablemente el día 13 de julio. En este contexto, el comportamiento de los activos de riesgo no fue nada boyante durante la jornada de ayer. En renta variable, los índices bursátiles europeos fueron arrastrados por el sector financiero, castigado por el informe de Moody’s. En renta fija, volvió a producirse una ampliación de diferenciales soberanos entre núcleo y periferia, de especial intensidad en la curva portuguesa (+300 pb en el tramo a 2 años). Por último, en el mercado cambiario, el euro se depreció más de 1% frente al dólar, hasta alcanzar niveles de 1,43.
Esta semana están saliendo a relucir las dos caras de Europa. Por un lado, a pesar de la aprobación en el Parlamento Griego de las medidas de ajuste, los distintos informes de las agencias de rating de los últimos días han servido para recordar a los mercados que todavía existe un elevado grado de incertidumbre respecto a la problemática soberana en la zona Euro. Por el otro, tenemos la previsible subida de tipos de interés por parte del Banco Central Europeo en la jornada de hoy (25 pb hasta el 1,5%), en una reunión donde los riesgos están sesgados a que el tono del discurso de Trichet pudiera ser algo más tensionador de lo esperado. En cualquier caso, no esperamos un gran impacto de la reunión de la autoridad monetaria europea sobre el conjunto de activos financieros, puesto que en la mayoría de los mercados ya está puesto en precio la subida de hoy, a menos que el BCE emita una clara señal de que la política monetaria de la zona Euro vaya a continuar tensionándose en el corto plazo. De hecho, en el caso de que Trichet no se pronuncie respecto a las perspectivas monetarias de los próximos meses, podríamos ver como se diluyen los soportes a corto plazo para la divisa europea. Respecto a la reunión del Banco de Inglaterra, no esperamos cambios en su política monetaria (tipos de interés estables en el 0,5%) ni en su programa de compra de activos (200.000 millones de libras). Y es que la debilidad en la confianza y la demanda domestica junto con las perspectivas de una ligera desaceleración de la demanda global en el corto plazo van a estar contrarrestadas por las elevadas perspectivas de inflación del Reino Unido (con previsiones de que alcance su techo en niveles ligeramente superiores al 5% en la segunda mitad de año), lo que va a provocar que la política monetaria continúe en la inercia actual hasta por lo menos principios de 2012.
En el plano estrictamente macro, la confianza empresarial del sector servicios de junio en EEUU sorprendió ligeramente a la baja, alcanzando cotas de 53,3 (desde 54,6). Este descenso vino de la mano de los subíndices de nuevos pedidos (desde 56,8 hasta 53,6) y entregas (desde 54.0 hasta 52.0). Por el contrario, los componentes de actividad empresarial y empleo obtuvieron buenos registros (53,4 y 54,1, respectivamente). Por tanto, al margen del dato general, leyendo entre líneas se pueden apreciar signos positivos en este registro. En particular, destaca la resistencia del componente de empleo, lo que sugiere que las compañías no aprecian que la reciente desaceleración tenga visos de persistir en el tiempo. Así, las perspectivas para el tercer trimestre del año, una vez conocidos los registros de confianza empresarial de manufacturas y servicios, parecen más halagüeñas
miércoles, 6 de julio de 2011
Banif: Informe Diario de Mercado, 06 Julio 2011
Esperando mayor concreción
Los mercados permanecen a la espera de una mayor concreción de las propuestas de participación del sector privado en el segundo rescate griego. Entretanto, la incertidumbre se incrementa al sufrir Portugal un nuevo recorte de su calificación crediticia.
Balanza macro más débil en la zona Euro. Aumentan las divergencias entre núcleo y periferia.
En la jornada de ayer, apenas se produjeron cambios significativos en la tendencia de las variables financieras. En los mercados de renta fija, destacaron los nuevos incrementos en los diferenciales de tipos de interésperiféricos, con repuntes bastante significativos en los tramos cortos de Grecia (+70 pb) España (+11 pb) e Italia (+5 pb). En el tramo a 10 años, el diferencial de la deuda española frente a la referencia alemana se incrementó en 10pb hasta los 247pb hasta la cota del 5,46%. En los mercados de renta variable, se produjeron cesiones cercanas al punto porcentual y con un peor comportamiento del Ibex (-1,32%). Por su parte, el cruce EUR/USD se mantuvo por encima de la cota de 1,44, apoyándose en un diferencial de rentabilidades que sigue siendo positivo para la curva EUR.
Las agencias de rating continúan siendo protagonistas de las últimas jornadas. Así, ayer Moody’s rebajó cuatro escalones la calificación crediticia portuguesa, desde Baa1 hasta Ba2, manteniendo la perspectiva negativa. La principal razón esgrimida por Moody’s fue el creciente riesgo de que la economía lusa necesite un rescate adicional. Se trata de un jarro de agua fría sobre Portugal, precisamente en una jornada donde subastará entre 750 y 1.000 millones de euros. Además, el mercado permanece a la espera de avances en los acuerdos sobre la participación del sector privado en el segundo rescate a Grecia. En este sentido, ayer comenzó una reunión en París de las principales entidades financieras europeas para su intentar dotar de mayor concreción a la propuesta francesa, que se basa en un rollover de un 70% de los vencimientos de deuda griega que se produzcan entre mediados de 2011 y 2014 por nueva deuda con vencimiento 30 años y garantizada por una vehículo ad hoc con carácter institucional europeo.
Y es que los principales puntos sobre los que se plantean dudas en su instrumentación son el tipo de interés y el plazo de vencimiento. En concreto, la agencia de calificación crediticia S&P tiene problemas con el hecho de que las nuevas referencias a intercambiar cuenten con un vencimiento superior a los originales y, en consecuencia, se retrase en el tiempo el repago del principal, son los argumentos manejados por la agencia de calificación. En lo que respecta a la instrumentación del tipo de interés, se barajan otras posibilidades a la ya conocida. Entre ellas, referenciar el cupón de la nueva deuda al Euribor a 3 meses y un componente ligado a la evolución de la inflación de Grecia.
Así, al contrario que S&P, que no descarta rebajar el rating de la deuda griega hasta “default selectivo”, Moody’s fue bastante más prudente al afirmar que no se pronunciará sobre la propuesta de participación de los inversores privados en un nuevo rescate hasta que no se produzca una propuesta definitiva. Otro elemento de importancia es la postura del Banco Central Europeoante la posibilidad de que finalmente se llegue a concretar un default por parte de alguna de las agencias de calificación crediticia. En este sentido, la autoridad monetaria europea dejará de admitir deuda helena como activo a descontar siempre y cuando el default sea declarado por todas las agencias de rating. No obstante, en la rueda de prensa de que se celebrará hoy tras el Consejo de Gobierno, podríamos conocer con más detalle la posición del BCE al respecto.
En cualquier caso, la mejora observada en mercado en la última semana abrió una ventana de emisión que fue aprovechada el lunes por el ICO y ayer también por el FROB, que no lo hacía desde finales de enero. En este sentido, el FROB cerró su tercera emisión, por un importe de 1.750 millones de euros y un horizonte de 5 años, con un coste respecto a mid swap de 270 pb. En la anterior emisión de enero, el FROB acudió con una emisión a 3 años, una colocación de 3.000 millones de euros y un diferencial sobre midswap de 220 pb. Con la operación de hoy, el montante total emitido por el FROB se sitúa en los 7.750 millones de euros, situando el excedente de liquidez, tras los 10.060 millones ya comprometidos en ayudas al sistema bancario, en los 6.684 millones de euros.
En el plano macro, el balance de la publicación de las encuestas de confianza del sector servicios en la zona Euro fue algo más débil de lo esperado. Así, con el PMI de servicios de junio conocido ayer, el índice compuesto entre éste y el manufacturero se sitúa en 53,3 puntos para la zona Euro en junio, nivel compatible con un crecimiento del PIB del 0,4% t/t, lejos del repunte del 0,8% t/t observado en 1T11. Adicionalmente, estos registros volvieron a dejar patente las claras diferencias entre, por un lado, Alemania y Francia, donde los datos siguen siendo sólidos, y por el otro, Italia y España, donde la debilidad es manifiesta.
Los mercados permanecen a la espera de una mayor concreción de las propuestas de participación del sector privado en el segundo rescate griego. Entretanto, la incertidumbre se incrementa al sufrir Portugal un nuevo recorte de su calificación crediticia.
Balanza macro más débil en la zona Euro. Aumentan las divergencias entre núcleo y periferia.
En la jornada de ayer, apenas se produjeron cambios significativos en la tendencia de las variables financieras. En los mercados de renta fija, destacaron los nuevos incrementos en los diferenciales de tipos de interésperiféricos, con repuntes bastante significativos en los tramos cortos de Grecia (+70 pb) España (+11 pb) e Italia (+5 pb). En el tramo a 10 años, el diferencial de la deuda española frente a la referencia alemana se incrementó en 10pb hasta los 247pb hasta la cota del 5,46%. En los mercados de renta variable, se produjeron cesiones cercanas al punto porcentual y con un peor comportamiento del Ibex (-1,32%). Por su parte, el cruce EUR/USD se mantuvo por encima de la cota de 1,44, apoyándose en un diferencial de rentabilidades que sigue siendo positivo para la curva EUR.
Las agencias de rating continúan siendo protagonistas de las últimas jornadas. Así, ayer Moody’s rebajó cuatro escalones la calificación crediticia portuguesa, desde Baa1 hasta Ba2, manteniendo la perspectiva negativa. La principal razón esgrimida por Moody’s fue el creciente riesgo de que la economía lusa necesite un rescate adicional. Se trata de un jarro de agua fría sobre Portugal, precisamente en una jornada donde subastará entre 750 y 1.000 millones de euros. Además, el mercado permanece a la espera de avances en los acuerdos sobre la participación del sector privado en el segundo rescate a Grecia. En este sentido, ayer comenzó una reunión en París de las principales entidades financieras europeas para su intentar dotar de mayor concreción a la propuesta francesa, que se basa en un rollover de un 70% de los vencimientos de deuda griega que se produzcan entre mediados de 2011 y 2014 por nueva deuda con vencimiento 30 años y garantizada por una vehículo ad hoc con carácter institucional europeo.
Y es que los principales puntos sobre los que se plantean dudas en su instrumentación son el tipo de interés y el plazo de vencimiento. En concreto, la agencia de calificación crediticia S&P tiene problemas con el hecho de que las nuevas referencias a intercambiar cuenten con un vencimiento superior a los originales y, en consecuencia, se retrase en el tiempo el repago del principal, son los argumentos manejados por la agencia de calificación. En lo que respecta a la instrumentación del tipo de interés, se barajan otras posibilidades a la ya conocida. Entre ellas, referenciar el cupón de la nueva deuda al Euribor a 3 meses y un componente ligado a la evolución de la inflación de Grecia.
Así, al contrario que S&P, que no descarta rebajar el rating de la deuda griega hasta “default selectivo”, Moody’s fue bastante más prudente al afirmar que no se pronunciará sobre la propuesta de participación de los inversores privados en un nuevo rescate hasta que no se produzca una propuesta definitiva. Otro elemento de importancia es la postura del Banco Central Europeoante la posibilidad de que finalmente se llegue a concretar un default por parte de alguna de las agencias de calificación crediticia. En este sentido, la autoridad monetaria europea dejará de admitir deuda helena como activo a descontar siempre y cuando el default sea declarado por todas las agencias de rating. No obstante, en la rueda de prensa de que se celebrará hoy tras el Consejo de Gobierno, podríamos conocer con más detalle la posición del BCE al respecto.
En cualquier caso, la mejora observada en mercado en la última semana abrió una ventana de emisión que fue aprovechada el lunes por el ICO y ayer también por el FROB, que no lo hacía desde finales de enero. En este sentido, el FROB cerró su tercera emisión, por un importe de 1.750 millones de euros y un horizonte de 5 años, con un coste respecto a mid swap de 270 pb. En la anterior emisión de enero, el FROB acudió con una emisión a 3 años, una colocación de 3.000 millones de euros y un diferencial sobre midswap de 220 pb. Con la operación de hoy, el montante total emitido por el FROB se sitúa en los 7.750 millones de euros, situando el excedente de liquidez, tras los 10.060 millones ya comprometidos en ayudas al sistema bancario, en los 6.684 millones de euros.
En el plano macro, el balance de la publicación de las encuestas de confianza del sector servicios en la zona Euro fue algo más débil de lo esperado. Así, con el PMI de servicios de junio conocido ayer, el índice compuesto entre éste y el manufacturero se sitúa en 53,3 puntos para la zona Euro en junio, nivel compatible con un crecimiento del PIB del 0,4% t/t, lejos del repunte del 0,8% t/t observado en 1T11. Adicionalmente, estos registros volvieron a dejar patente las claras diferencias entre, por un lado, Alemania y Francia, donde los datos siguen siendo sólidos, y por el otro, Italia y España, donde la debilidad es manifiesta.
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