A pesar del mensaje más optimista del presidente del BCE y los buenos datos de PIB del 2T10 en Europa, aumentaron las incertidumbres sobre la solidez de la recuperación ante los comentarios de la Reserva Federal y la revisión a la baja del crecimiento esperado por el Banco de Inglaterra, debido a las condiciones del mercado de crédito y el impacto de las medidas de ajuste fiscal. La Fed apuntó que el ritmo de recuperación de la producción y del empleo se ha ralentizado en los últimos meses. Aunque sigue anticipando una recuperación gradual en un entorno de estabilidad de precios, considera que es probable que el ritmo de recuperación económica sea más
modesto a corto plazo del anticipado.
De cara a favorecer la recuperación adoptó una nueva medida de apoyo consistente en la reinversión de los vencimientos de MBS en bonos del Tesoro a largo plazo.
En el lado europeo, el Informe mensual apuntaba, en el mismo sentido que las declaraciones de Trichet de la semana anterior, apuntaba a una recuperación moderada, sin presiones inflacionistas, pero en un entorno de incertidumbre.
El avance de los datos de PIB del segundo trimestre publicados el pasado viernes confirmaron que la economía europea creció a su mayor tasa de los últimos tres años, un 1% t/t y 1,7% a/a. La economía alemana creció un 2,2% t/t en el 2T10E, superando ampliamente las expectativas, mientras que Francia crecía un 0,6% en este período, también por encima de lo esperado. En España el crecimiento del trimestre confirmó las cifras estimadas por el Banco de España, con un crecimiento del 0,2% t/t y -0,2% a/a. En cualquier caso, permanecen lasincertidumbres sobre la moderación del ritmo en próximos trimestres, ante la implementación de las medidas de
consolidación fiscal.