Entorno Macroeconómico
Banif.- En términos de crecimiento macroeconómico, el año 2011 podría no ser muy diferente de lo que fue el 2010.
Los procesos de consolidación fiscal, especialmente en algunas de las principales economías de la Zona Euro, serán un gran condicionante para el crecimiento económico y para el empleo. Tras el 2,7% registrado en 2010E, esperamos que la economía estadounidense alcance un crecimiento del 2,9% en 2011E, siendo este crecimiento más equilibrado, con mayor aportación positiva del sector exterior y menor peso del componente de inventarios. En cuanto al resto de componentes de la demanda: i) el consumo privado mantendrá un moderado avance; ii) la inversión en capital debería consolidar la recuperación iniciada en 2010, mientras que la inversión en construcción podría volver a terreno positivo tras tres años de caída consecutiva; y iii) el gasto público seguirá en fase de ajuste.
En la Zona Euro, tras alcanzar una tasa de crecimiento por encima de lo esperado inicialmente en 2010E (+1,7%), el PIB podría registrar una tasa de crecimiento en torno al 1,9% en 2011E, también apoyada en una mayor aportación positiva del sector exterior, reflejo de la recuperación continuada de la economía mundial, y en el avance de la demanda interna. Anticipamos la consolidación de la recuperación del consumo privado y la vuelta a terreno positivo de la cifra de inversión, impulsada por los niveles de utilización y los beneficios empresariales.
La reducción progresiva de la prima de riesgo europea y de los diferenciales de los mercados periféricos de deuda soberana, gracias a la estabilización de las condiciones económicas y financieras, podría ser uno de los de los principales elementos de apoyo para la renta variable en 2011. Junto a esto, el crecimiento de beneficios, los movimientos corporativos, la actual elevada rentabilidad de los activos de riesgo y una valoración atractiva, podrían ser elementos positivos adicionales.
Desde un punto de vista país, aunque a corto plazo los mercados periféricos podrían registrar un mejor comportamiento relativo frente a sus comparables de Centro Europa, la mayor exposición al ciclo y la mayor diversificación internacional de los principales mercados europeos se traduciría en un mayor potencial de revalorización en el conjunto del año.
Desde un punto de vista sectorial, la reducción de la prima de riesgo y el incremento del interés por la renta variable debería favorecer al sector financiero europeo. La búsqueda de crecimiento nos llevaría tomar posiciones en aquellos sectores vinculados a ciclo, como materiales básicos, industriales y petróleo y gas. El sector de telecoms estaría dentro de nuestras preferencias gracias a su generosa política de dividendos.