Resumen
A lo largo del mes de septiembre, no se ha incrementado la percepción de proximidad de un doble suelo en las tasas de crecimiento de las economías desarrolladas, pero los fundamentos clave todavía no nos permiten descartarlo.
La política monetaria ha pasado de ser una amenaza a una oportunidad para el mercado.
Mientras no veamos señales de mejora más consistentes a nivel macro y una reducción más estructural de la volatilidad, las prioridades deben seguir siendo la gestión activa del riesgo y la protección del capital.