martes, 20 de julio de 2010

Banif: Informe Semanal de Estrategia

Banif: Informe semana 19 Julio 2010

Claves de la semana
El Senado de EEUU dio luz verde el pasado jueves a la ley de reforma del sistema financiero. La nueva legislación restringirá la asunción de riesgos, limitará el nivel de apalancamiento de las entidades y forzará requerimientos de capital y liquidez mucho más conservadores. Entre sus puntos principales destacan:

1) protección del consumidor (se crea una agencia de defensa de los derechos de los consumidores de servicios financieros en el seno de la Fed, excluyendo los relacionados con la automoción)

2) mayor capacidad de actuación de las autoridades en las instituciones con potencial desestabilizador (consejo que identificará los riesgos potenciales al sistema de cada entidad, integrado, entre otros organismos, por la Fed, la FDIC y la SEC)

3) limitación de las actividades por cuenta propia de los bancos (bajo una adelgazada regla Volcker, las inversiones de las entidades financieras a través de hedge funds y fondos de private equity estarán limitadas al 3% de sus recursos propios –Tier 1- y no podrán negociar por cuenta propia con los depósitos, salvo que lo hagan en nombre de sus clientes)
4) mayor transparencia en las operaciones en los mercados de derivados (las entidades deberán escindir en filiales algunos de sus negocios más rentables y de más riesgo en el mercado de derivados y la mayoría de estos productos se negociarán en cámaras de compensación centralizadas o en mercados organizados bajo la supervisión de la CFTC)

5) liquidación ordenada (se establece un mecanismo que permitirá a la FDIC desmantelar entidades problemáticas, lo que constituiría el fin del “too big to fail”, imponiéndose, para llegar a ese extremo, requisitos más estrictos de capital y un mayor colchón de liquidez)

6) mayor control sobre las agencias de calificación crediticia por parte de la SEC, con especial énfasis en los conflictos de interés. En la recta final se cayó de la ley el impuesto a la banca, con el que se esperaban recaudar 19.000 mill.$ en 10 años para financiar la liquidación ordenada de entidades en apuros, pero, a cambio, la FDIC elevará la prima de seguro a la banca y se liquidará el fondo de rescate bancario (TARP). Una de las principales lagunas de esta reforma es que no hace mención al mercado hipotecario, un sistema ineficiente y complejo, que ha demostrado, de acuerdo al FMI, ser insostenible.