Doble moderación
- Continúa la paulatina mejoría en el riesgo soberano “periférico”. Las subastas celebradas en las dos últimas semanas, claves en este sentido.
- Siguen aflorando datos de moderación en las principales economías mundiales. Señales, no obstante, lógicas en un contexto de tensionamiento monetario en países emergentes y de evaporación de los estímulos fiscales en desarrollados.
A lo largo de la sesión de ayer se alternaron mejores noticias desde el frente del riesgo soberano con peores desde el frente macro, si bien en ambos casos con matices. En primer lugar, la relajación en las curvas de la “periferia” europea sigue avanzando poco a poco, en paralelo a la elevada demanda que han tenido las subastas celebradas en las últimas semanas y la contención en los costes de financiación de las mismas (sigue siendo elevado, pero menos). La emisión ayer de una nueva referencia a 15 años por parte del Tesoro español se saldó con una demanda de 7.722 millones de euros, lo que permitió que se adjudicara el máximo previsto en el objetivo de colocación (3.000 millones). Por la parte de los costes de financiación, el tipo medio de colocación (5,116%) fue 4 puntos básicos inferior a los que cotizaba la misma referencia en el secundario en el momento de la adjudicación. La diferencia con las subastas celebradas en las dos semanas precedentes por parte del Tesoro español es que esta vez, fruto de la combinación de una sólida demanda con el freno en el deterioro de los costes de financiación, todos los tramos de la curva española experimentaron cesiones, esta vez también en los plazos largos. Así, el diferencial a 10 años frente a Alemania cede ya por debajo de los 200 pb. Más intensa, no obstante, sigue siendo la moderación del 2 años, que, desde los máximos de mediados de junio, acumula una cesión de 80 pb en TIR. A pesar de la mayor relajación acumulada por el tramo corto de la curva, seguimos pensando que, en los próximos meses, sigue habiendo más valor en los plazos cortos de la curva (2-3 años) que en los largos.
Si la cara de la sesión fueron las curvas soberanas “periféricas”, la cruz vino de la mano de la acumulación de nuevas señales de ralentización económica provenientes de China y EEUU, algo que, volvemos a insistir, no nos extraña un ápice en un contexto de incipiente tensionamiento monetario, en el primer caso, y de finalización de las transferencias públicas, en el segundo. No obstante, el flujo reciente de datos en ambos casos no nos permite apostar por una fuerte desaceleración en la economía china o por el retorno de la recesión en la estadounidense. En el caso de China, la moderación en el ritmo de avance del PIB en 2T10 (desde el 11,9% interanual hasta un 10,3% i.a.) no invalida el objetivo de las autoridades del gigante asiático de finalizar el año 2010 con un crecimiento promedio anual en el entorno del 9%, cifra más que suficiente para seguir generando tracción sobre el comercio mundial, en general, y la región asiática, en particular. Por lo que respecta a EEUU, las primeras referencias de confianza empresarial correspondientes al mes de julio (índices de la Fed de Nueva York y Filadelfia) exhibieron una moderación superior a lo previsto, especialmente en el componente de nuevos pedidos, que sesga el crecimiento de la actividad en la segunda mitad del ejercicio a la baja y puede empezar a propiciar la convergencia de las previsiones de crecimiento del PIB del consenso de analistas para el conjunto de 2010 hacia las nuestras, que durante todo el año han permanecido por debajo de las del consenso. La excepción ayer vino de la mano del empleo, con nuevos descensos en las cifras de paro semanal (es cierto que muy ligadas al menor cierre de plantas en el sector de automoción) y repunte de los subíndices de empleo en el índice de la Fed de Filadelfia
Fuente: BANIF, Informe diario de Mercado