Tirón de orejas al Reischstag
Banif.-A falta de conocer los resultados de las negociaciones fiscales en EEUU, la atención volvió a centrarse ayer en Europa. En este sentido, sorprendió el mal resultado de la subasta de bonos a 10 años alemana (de los 6.000 millones de euros que inicialmente se esperaban colocar, apenas se realizaron un 66%), lo que demuestra el riesgo creciente de que la crisis sistémica soberana termine contagiándose a emisores “núcleo”, hasta ahora fuertes desde el punto de vista financiero. Así, ante un nuevo episodio de deriva soberana y la publicación de unos registros macro en EEUU algo más flojos de lo que estábamos acostumbrados en las últimas sesiones, los activos de riesgo tuvieron un mal comportamiento generalizado, sin esa dicotomía que veníamos observando en los últimos días entre la renta variable europea y la estadounidense.
En el plano estrictamente soberano, las rentabilidades no sólo se incrementaron en la curva Tesoro alemana debido al pésimo resultado de la subasta de ayer, sino que también lo hicieron los rendimientos de las referencias francesas, italianas y holandesas. En este sentido, a pesar de las compras del Banco Central Europeo, el 10 años italiano volvió a superar niveles del 7%. Así, el BCE ha comprado desde comienzos de agosto fundamentalmente bonos españoles e italianos por un importe cercano a los 130.000 millones de euros. Aunque no conocemos la distribución de estas compras, estimamos que dado el tamaño de los respectivos mercados y las necesidades de emisión del periodo, la proporción es aproximadamente 50.000 y 80.000 millones de euros, respectivamente, teniendo en cuenta que puede haber habido compras residuales de bonos portugueses e irlandeses. Con la dinámica soberana europea siendo la fuente fundamental de riesgo para el mercado, particularizada en la situación de Italia y, en menor medida, España –no hay que olvidar que el tamaño y endeudamiento español es bastante inferior-, seguimos pensando que viene siendo prioritaria la adopción de medidas contundentes para frenar este deterioro, entre las que destacarían la garantía de la refinanciación de la deuda de estos dos países para los próximos 18-24 mes, cuyas necesidades ascienden hasta 800.000 millones de euros. Por tanto, seguimos demandando claridad institucional y puesta en marcha de mecanismos con un mandato e importe claro (ya sea vía EFSF, European Redemption Fund o instrumento similar, pero dotado con una capacidad efectiva sustancial), que puedan actuar de “escudo“ financiero ante la dinámica actual del mercado.
Batería de cifras macro mixtas en EEUU, que sin embargo no invalidan nuestra previsión de crecimiento del PIB en el último trimestre de 2011 del orden del 2,5% anualizado. En clave de consumo, el gasto personal avanzó en el mes de octubre un 0,1% intermensual, dos décimas por debajo de la estimación del consenso. Por la parte de los ingresos, la renta real disponible se elevó un 0,3% m/m, la primera lectura positiva desde el mes de junio y el mayor avance desde mayo de 2010.
Por tanto, un comienzo de 4T11 algo más flojo de lo que estimábamos en términos de consumo privado, pero con señales halagüeñas derivadas del rebote de los ingresos, y con un probable impulso de las ventas en el sector de automoción en el último tramo del ejercicio. Más flojo fue el inicio de trimestre por el lado de la inversión, al retroceder su principal proxy dentro del PIB –los pedidos de bienes de capital sin defensa y aviones- un 1,8% m/m en octubre. Sin embargo, la elevada volatilidad de esta serie nos impide extrapolar un 4T11 en su conjunto flojo en esta rúbrica, más si cabe cuando los bajos niveles de inventarios “garantizarían” un nivel de actividad razonablemente sólido en un contexto de consumo “manteniendo el tipo”.
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