Predominio de sorpresas positivas
Banif.- Dentro de las referencias macro estadounidenses, siguieron abundando las sorpresas positivas en enero, lo que permite alejar el escenario recesivo de esta economía, que el mercado llegó a poner en precio el pasado otoño. La primera publicación del crecimiento del PIB en 4T11 arrojó un avance próximo a las previsiones del consenso: +2,8% en tasa trimestral anualizada. Los pilares del mismo residieron en la parcela del consumo privado (+2,0% T.A.) y de los inventarios (aportaron casi 2 puntos porcentuales al avance anualizado del PIB).
De esta forma, la economía norteamericana cerró el año 2011 con un crecimiento del 1,7%, tras avanzar un 3,0% el año anterior. Mirando al 1T12, esperamos una desaceleración de la actividad debido a los siguientes factores: (i) deterioro del ciclo a escala global, (ii) dilución de la aportación de los inventarios al crecimiento, y (iii) factores de presión sobre el consumo privado, teniendo en cuenta que su repunte en los últimos meses se ha nutrido más del descenso en la tasa de ahorro que de avances en la renta real disponible.
Por esta última circunstancia, y de cara al conjunto del año, sería muy positivo que se renovaran, a partir de finales de febrero (fecha hasta la que permanecerán vigentes después de la renovación que acordó el Congreso de EEUU a finales del año pasado), las exenciones del 2% en el impuesto sobre el trabajo y la extensión de los subsidios a los desempleados de larga duración -que en 2011 aumentaron la renta disponible familiar en unos 160.000 millones de dólares-.
Buen sabor de boca dejó especialmente la principal encuesta de confianza del sector residencial (NAHB), que en enero encadenó el cuarto mes consecutivo de subida, alcanzando niveles máximos desde junio de 2007. La recuperación de todos los componentes del índice en un contexto de caídas en los tipos de interés hipotecarios y ligera mejora de los indicadores de sentimiento, actividad y empleo, podría estar adelantando un buen comportamiento en el segmento inmobiliario de cara a los próximos meses, aspecto que consideramos de elevada trascendencia, probablemente el más importante (por la influencia notable que tendría en el mercado laboral) para dotar de verdadera solidez a la recuperación cíclica estadounidense.
Aunque el desarrollo de la agenda institucional sigue centrando el foco del mercado en la Unión Económica y Monetaria, no conviene perder de vista la vertiente puramente macro. Las señales tentativas de estabilización de la actividad en niveles bajos que señalaba el BCE en su último boletín mensual estarían confirmándose con los indicadores adelantados contemporáneos, apuntando a que la probable recesión técnica en el conjunto de la región no sería de una severidad excesiva.
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