jueves, 9 de febrero de 2012

Banif: Informe Diario de Mercado, 08 Febrero 2012

Acuerdo Laborioso 

Banif.- En el plano institucional, en la jornada de hoy está previsto que el Gobierno griego presente a los partidos políticos un borrador con una nueva serie de medidas de austeridad fiscal. En este sentido, parece que se podría plantear un ajuste adicional de 3.500 millones de euros, que ayudaría a que Grecia cumpliese el objetivo de déficit público previsto para 2012 (7%).

Asumiendo que existe acuerdo político, el Parlamento heleno debería aprobar en los siguientes días el paquete de medidas de consolidación, algo que a priori es una formalidad, dada la mayoría parlamentaria que disfruta la actual coalición gobernante. Con la aprobación de estas medidas se completaría la primera de las condiciones para el desembolso por parte de la troika de los 130.000 millones de euros correspondientes al segundo plan de rescate griego. La otra condición necesaria para conseguir los fondos del segundo plan de rescate, es que las negociaciones de la participación del sector privado (PSI) en la quita griega lleguen a buen puerto.

En este sentido, las negociaciones de momento continúan estancadas y todavía quedan dudas respecto a la participación del BCE en el proceso. En cualquier caso, es muy importante que se llegue a un acuerdo de manera urgente (Merkel ha puesto el 15 de febrero como “punto de no retorno” en la negociación). Y es que el Tesoro griego tiene que afrontar en marzo vencimientos de deuda por montante de 14.000 millones de euros, a los que no podrá hacer frente si no se ha llegado a un acuerdo respecto a la quita. La variable “impulso crediticio” en EEUU -conjunción de los estándares de crédito aplicados por las entidades financieras, el flujo de emisión de papel corporativo y el crecimiento del crédito al consumo- sigue llevando varios cuerpos de ventaja a la misma métrica en la zona Euro.

La última muestra al respecto procede de los datos de crecimiento de crédito al consumo en EEUU, cuyo avance del 7,6% anualizado en el último trimestre de 2011 confirma la tendencia de paulatina normalización de la oferta crediticia. Con datos como el citado, y viendo la acumulación de sorpresas positivas recientes en parcelas de actividad clave dentro del cuadro macro estadounidense (sector residencial, empleo …), cobra todavía más cuerpo la afirmación de que, en la curva dólar, existe una clara desconexión entre el nivel fair value de los tipos a largo plazo (obtenido a través del análisis estadístico de tres variables significativas: ciclo -ISM nuevos pedidos-, precios -inflación subyacente- y política monetaria -tipo a 3 meses-) y el nivel de mercado.

Una diferencia de más de 100 puntos básicos que encuentra respuesta en las nuevas políticas de la Fed, tanto en la vertiente cuantitativa como en la nueva política de comunicación que inauguró en el FOMC de enero. Y es que una vez agotado el margen de maniobra para seguir bajando el tipo de intervención, la transmisión de impulsos bajistas en TIR hacia la zona larga de la curva es inexistente. Sin esta vía para bajar rentabilidades a largo plazo, la política cuantitativa y la estrategia de comunicación están tomando el relevo. Y la conclusión es que por fundamentos, el valor de la curva Tesoro, con independencia del anclaje que está ejerciendo, y va a seguir ejerciendo, la Fed, es cuasi nulo. Al hilo del nuevo horizonte temporal de tipos que plantea la Fed (retrasa el momento probable de la próxima subida de tipos hasta finales de 2014), sí se ve reforzada la apuesta en crédito Investment Grade y High Yield (históricamente, la renta fija privada lo ha hecho mejor cuando la Fed mantiene un escenario de estabilidad de tipos).

En la medida en que el contexto de liquidez debería continuar siendo expansivo durante buena parte del año, la prima de riesgo del mercado bursátil debería seguir relajándose, favoreciendo, junto con el entorno benigno de valoración, nuevas revalorizaciones del activo renta variable. Sin embargo, pensamos que, siendo condición necesaria, no es suficiente para decidir incrementar el peso de la renta variable europea (salvo en el caso de Alemania) en carteras de forma más estructural: el cierre del círculo vicioso debe venir de la mano institucional. Las novedades desde este frente, y en concreto la posible ampliación del tamaño del mecanismo de estabilidad permanente (ESM) para que actúe de muro de contención efectivo y, sobre todo, las reuniones relacionadas con el canje de deuda griega así como el precedente que ello puede sentar para otros soberanos bajo presión (Portugal), determinarán el comportamiento del activo a corto plazo.

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